¡Atención!

Don´t Copy. Los textos son míos y, en el caso de no serlos lo especifico. Disfruten del blog

Toda una vida.

Éramos distintos imposibles...

¿Sabes? No voy a cuidar tus pasos. No te puedo defender de ti.

lunes, 19 de agosto de 2013

It´s about what make you happy.

Sentarme frente a una hoja en blanco es una parte de mi vida que me encanta, y hacía tiempo que no lo hacía.
Escribir es como una terapia, es esa forma de vida que solía tener. Antes, ocupaba gran parte de mi tiempo, incluso cuando no lo tenía, lo robaba, aún no sé como, y tatuaba un par de líneas en papel. Ahora, sin embargo, eso es algo que pasa cada vez con menos frecuencia y
sentarme aquí a hablar sobre ello supongo que es la manera de poner fin a esta mala costumbre de haber dejado de desnudar sentimientos en papel, supongo que es la manera de poner fin a esa mala costumbre de dejar que las grandes ideas se volatilicen en mi cabeza.
Hoy he leído que cuando eres buena en algo tienes que aprovecharlo, porque no todo el mundo tiene la suerte de ser muy bueno en algo. Y quizás suene pretencioso, pero es verdad.
Tengo que dejar de lado mi mala costumbre de perder poco a poco algo que siempre me ha hecho muy feliz, a pesar de que haya gente que me critique por ello. Y volver a ser una loca del teclado, o del lápiz, o de la pluma. Cualquier cosa es buena cuanto se trata de impregnar mi esencia en algo en lo que siempre se me ha ido la vida.
Escribir.
De eso va mi vida, así es como me comunico. Las palabras se las lleva el viento, y es verdad, pero muchas veces un par de ellas en el momento adecuado, con la persona adecuada, pueden cambiarlo todo.

martes, 26 de marzo de 2013

Divagar

Y desde entonces me siento en ese lugar que hicimos tan nuestro y que ahora es solo mío; mientras leo cada tarde algún libro con una historia de amor diferente. Y te imagino, y nos imagino, como si de alguna manera cuando termino la última página el final feliz de la historia del día se convirtiera en nuestro. Como si fuera posible que nuestra historia no hubiera tenido un final, sino solo un principio. Nuestro principio.
Hasta que me doy cuenta que las novelas son sólo novelas y que por eso me siento a leerlas, porque sé que en ellas siempre habrá un final feliz, algo con lo que nosotros no contamos, algo con lo que nosotros acabamos.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Pequeñas reflexiones de un miércoles tarde cualquiera.


¿Sabes? Estaba yo aquí echándole un vistazo a tu locura, pensando en lo diferentes que somos e intentando recordar en cómo nos hicimos amigas. Y es curioso, no lo recuerdo. No recuerdo el momento puntual en el que nos conocimos. ¿Qué fue? ¿Qué fue lo que hizo que dos almas tan distintas se quisieran tanto?. ¿Lo has pensado alguna vez? ¿has pensado alguna vez en qué nos pasó? ¿En cómo pasamos de simples desconocidas que casi ni se soportaban a ser las personas que mejor se comprenden entre sí?. ¿Fue nuestra pasión mutua e ilógica por la moda? ¿fueron esas diferencias que acabaron congeniando a la perfección? ¿Fue la animadversión que terminó convirtiéndose en un tremendo cariño?. No lo entiendo, y te puedo asegurar que cualquier que nos vea tampoco entiende nuestra amistad. Pero eso es lo bonito, eso es lo que me encanta: la imprevisibilidad de que dos personas como nosotras se convirtieran en grandes amigas. Muy a los S, muy a lo B. 

La verdad es que no entiendo muy bien que hago escribiendo esto. Pero supongo que me he dado cuenta de que el tiempo ha pasado. De que los años se han ido yendo, igual que se iba cada hoja que se cayó de un árbol o la lluvia que ha cesado hace un rato en mi ventana. Supongo que lo que me pasa es que de un tiempo a esta parte estoy analizando mi vida, quiénes están en ella, y me he dado cuenta de que todo ha cambiado. De que todo está cambiando, pero hasta donde soy capaz de recordar, tú eres de las pocas personas que permanecen igual. Hasta donde alcanzo a recordar, eres de las únicas personas con las que soy capaz de hablar a corazón abierto y sin restricciones. Eres de las pocas personas que conoce a mi verdadero yo sin que haya tenido que presentártelo cara a cara.

Tú me entiendes. Yo te entiendo. Nos entendemos.

Somos raras. Somos románticas. Somos lloronas. Somos sensibles. Somos odiosas. Somos insoportables, a veces también muy idiotas, niñas e infantiles. Pero ¿sabes lo mejor? Somos AMIGAS. Durante mucho tiempo, y lo que queda. 

Ha sido un placer verte crecer. Y como te dije el otro día. Cambiarás el mundo y estaré allí para verlo, sintiéndome orgullosa de ti, de todo, de tus éxitos, pero sobre todo de tus caídas, porque te levantarás y seguirás adelante, como tú solo sabes. :)